The Shadow of War es la continuación directa del juego Middle-earth: Shadow of Mordor. Desarrollado por el estudio estadounidense Monolith Productions y publicado por Warner Bros. Interactive Entertainment, es uno de los mejores juegos de acción fantástica con elementos RPG.
El título retoma los hilos iniciados en la entrega anterior. La tarea del jugador es crear un ejército de orcos que lo ayude en la lucha contra sus enemigos. Como puedes imaginar, el juego, al igual que su predecesor, representa el arduo trabajo de meses de los creadores, cuyos resultados se ven en los detalles de los personajes y enemigos, así como en los elementos refinados del entorno, complementados por un amplio conjunto de animaciones y un sistema de iluminación realista. A esto se suman varios cambios y mejoras en la mecánica del juego.
Esto aplica especialmente al sistema Nemesis, que introduce una inteligencia artificial muy avanzada, permitiendo reacciones más naturales de los personajes ante tus decisiones. Por ejemplo, si matas a demasiados líderes enemigos, los menos importantes comenzarán a tener miedo, lo que facilita reclutarlos para tu bando. También vale la pena mencionar la música atmosférica, compuesta especialmente para acompañarte mientras exploras los páramos volcánicos, y los nuevos poderes añadidos a las habilidades del héroe, que hacen que los combates directos sean aún más impresionantes.

Historia
Los jugadores vuelven a controlar al dúo de protagonistas. El primero es Talion, uno de los Guardianes de la Puerta Negra. El otro es Celebrimbor, un espectro que representa la forma astral del elfo que forjó los Anillos de Poder hace siglos. Como fantasma, dentro del cuerpo de Talion, establece una alianza con él. Los protagonistas deciden crear un nuevo anillo que les dé el poder suficiente para reunir un ejército y, finalmente, destruir a Sauron. Por supuesto, para lograr su objetivo, los héroes deberán enfrentarse a muchos otros personajes, más o menos amigables. Durante el juego, también tendrás la oportunidad de encontrarte con héroes conocidos de los libros de Tolkien y sus adaptaciones, como el Balrog, el Rey Brujo de Angmar e incluso el señor de la oscuridad: Sauron.

Gameplay
En SoW, los jugadores exploran un vasto mundo abierto. Como es de esperar, su principal objetivo es la exploración. Al igual que en la entrega anterior, el protagonista conserva diversas habilidades útiles en combate y al recorrer estas tierras extraordinarias, pero la mecánica de combate y el gameplay en general se han enriquecido con novedades. Un buen ejemplo es el mayor énfasis en los elementos RPG: hay más equipamiento, como armas y armaduras, y la posibilidad de montar nuevas bestias, como dragones.

El innovador sistema Nemesis también se ha ampliado, permitiendo que los enemigos adquieran características individuales. En resumen, dependiendo de tus acciones, crearás nuevos enemigos o aliados únicos. Además de luchar contra los oponentes, es crucial idear una estrategia para tomar el control de las fortalezas enemigas. Eso sí, recuerda que cualquier fortaleza conquistada puede ser recuperada. También vale la pena saber que el juego incluye un modo multijugador donde puedes atacar las fortalezas de otros jugadores.
Recepción
Middle-earth: Shadow of War, al igual que su predecesor, ha sido reconocido como un juego excelente. Los críticos lo valoraron muy positivamente, destacando sus numerosos aciertos, que van más allá de los gráficos o la banda sonora. Los jugadores elogiaron especialmente la atmósfera increíble que crea el juego y una historia cautivadora, llena de personajes interesantes y giros dramáticos inesperados. También recibieron elogios el sistema de combate y el desarrollo de personajes, ambos muy bien elaborados.
Además, muchos jugadores valoraron positivamente elementos como la gran variedad de armas y armaduras mejorables, el sistema Nemesis bien desarrollado, las misiones secundarias interesantes, la abundancia de misiones, la presencia de dos minimapas, el nivel de dificultad y la posibilidad de crear un gran ejército con el que defender o atacar fortalezas.